miércoles, 6 de octubre de 2010

Filosofía: 16 10

Selección de Lecturas para FILOSOFÍA – Grupos: 6 º

Bolilla 2: “Ética (La vida buena) - Texto 16/10

PASCAL, B. - “Pensamientos”


No nos atenemos jamás al tiempo presente. Recordamos el pasado. Anticipamos el futuro como algo que tarda demasiado en llegar, como para apresurar su curso, o recordamos el pasado para retenerlo como algo demasiado fugaz; tan imprudentes, que erramos por los tiempos que no son nuestros y no pensamos en el único que nos pertenece, y tan vanos, que soñamos en aquellos que no existen ya y dejamos escapar sin darnos cuenta al único que subsiste. Es que el presente, de ordinario, nos hiere. Lo ocultamos a nuestra vista porque nos aflige, y si no es agradable nos lamentamos al verlo escapar. Tratamos de retenerlo a través del futuro, y pensamos en disponer las cosas que no están en nuestra mano para un tiempo al que no tenemos seguridad alguna de llegar.

Que cada uno examine sus pensamientos. Los hallará ocupados todos en el pasado o en el futuro. Casi no pensamos en el presente, y, si pensamos en él, no es más que para sacar de él la luz con que disponer el porvenir. El presente no es nunca nuestro fin.

El pasado y el presente constituyen nuestros medios: sólo el futuro es nuestro fin. Así, no vivimos nunca, pero esperamos vivir, y, disponiéndonos siempre, a ser felices, es inevitable el que no lo seamos jamás.


Blas Pascal, (19 de junio de 1623 - 19 de agosto de 1662) fue un matemático, físico y filósofo religioso francés. Sus contribuciones a las ciencias naturales y ciencias aplicadas incluyen la construcción de calculadoras mecánicas, estudios sobre la teoría de probabilidad, investigaciones sobre los fluidos y la aclaración de conceptos tales como la presión y el vacío. Después de una experiencia religiosa profunda en 1654, Pascal abandonó las matemáticas y la física para dedicarse a la filosofía y a la teología.

Nacido en Clermont-Ferrand, Puy-de-Dôme, Francia, Blaise perdió a su madre a la edad de tres años. Él y su hermana Jacqueline (1625 - 1661) fueron criados por su padre, Étienne Pascal (1588 - 1651), que era matemático. Blaise es considerado un niño prodigio y fue educado por su padre.

Los historiadores de la computación reconocen su contribución a este campo. A los 18 años construyó una calculadora mecánica capaz de realizar operaciones como la adición y la sustracción (el museo de Zwinger, en Dresde, Alemania exhibe una de sus calculadoras mecánicas originales). También escribió un tratado sobre las secciones cónicas en su juventud. En 1654, incitado por un amigo interesado en problemas de apuestas, Blaise mantuvo correspondencia con Pierre de Fermat y le envió una primera aproximación al cálculo de probabilidades.

Años más tarde formuló la Apuesta de Pascal, una discusión sobre la creencia en Dios, basada en probabilidades.

El triángulo de Pascal, una manera de presentar coeficientes binomiales, también lleva su nombre, aunque los matemáticos conocían los coeficientes binomiales desde hacía ya mucho tiempo. Sus contribuciones notables a los campos del estudio de líquidos (hidrodinámica e hidrostática) se centraron en los principios sobre líquidos hidráulicos. Sus invenciones incluyen la prensa hidráulica (que usa la presión hidráulica para multiplicar la fuerza) y la jeringuilla. También aclaró conceptos tales como la presión (cuya unidad lleva su nombre) y el vacío.

En 1650, por problemas de salud, Pascal abandonó las matemáticas. Sin embargo, en 1653, se recuperó y escribió el Traité du triangle arithmétique en el cual describió el "triángulo aritmético" que lleva su nombre.

Después de un accidente en 1654 en el puente de Neuilly, donde los caballos se hundieron pero el carruaje sobrenadó milagrosamente, Pascal abandonó las matemáticas y la física definitivamente para dedicarse a la filosofía y a la teología.

En 1660, el rey Luis XIV ordenó la destrucción y quema de su obra Cartas provinciales en defensa de Antoine Arnauld. Esta obra está considerada como un modelo de prosa francesa y de ironía.

Pascal nunca terminó su trabajo más influyente, Pensamientos (Pensées sur la religión, 1669), pero una versión de sus notas para el libro apareció impresa en 1670, ocho años después de su muerte, y pronto se convirtió en una obra clásica de la literatura religiosa. Falleció en París y está enterrado en el cementerio de St. Étienne-du-Mont.

El pensamiento de Pascal puede ubicarse dentro de la concepción esencialista o dualista, dentro del racionalismo antropológico, porque menciona Pascal, al igual que la teoría, que el hombre se compone de cuerpo y alma. Señala también, que el hombre conoce el universo a través del pensamiento, al igual que lo hace con su propia condición.

Pascal afirma que el hombre es un ser de “contradicciones”, porque el hombre es un ser grandioso y miserable a la vez. Estos se explica debido a que la grandeza del hombre proviene de que conoce su miseria.

La esencia del hombre para Pascal es su pensamiento y es lo que lo hace grande. El hombre es un ser mortal sometido a las enfermedades, al dolor, sin embargo, en tanto él conoce su condición es grandioso, y esto es posible gracias al pensamiento.

El universo comprende al hombre, porque este último es parte del primero, lo que representa un sentido práctico. A su vez, el hombre comprende al universo, porque el hombre sabe qué es el universo y sabe que es parte de él, lo que representa un sentido teórico. No es la sola posesión del pensamiento lo que hace grande al hombre, ya que el pensamiento puede ser utilizado de diversas maneras, y puede ser desaprovechado.

Según Pascal el hombre evita pensar es sí mismo porque para el alma es una pena insoportable pensar en el fin de la vida. De ahí el origen de la diversión y los pasatiempos, que intentan pasar el tiempo sin sentirlo, sin sentirse uno mismo y evitar pensar, perdiendo una parte importante de la vida.

El alma no ve nada en sí misma que la contente, no ve nada que no la aflija, lo que la obliga a esparcirse en lo exterior, buscando perder el recuerdo de su estado verdadero. Su gozo consiste en el olvido y basta para hacerle desdichada obligarle a estar a solas con sigo misma.

Pascal dice que el cuerpo y el alma, son dos universos unidos y que uno es terrenal, efímero y limitado y que el otro es espiritual, por el cual nos acercamos más a la eternidad de Dios; estando a la espera de su Gracia y señala que la verdadera sabiduría del hombre es darse cuenta de que es un ser contradictorio, conocer su grandeza y su miseria.

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